After several months of search, we found someone with many features and similarities to be my twin brother. My dad spoke to him several times, he even travelled to his hometown to meet him in person and find out more about his own story and maybe confirm whether he could really be my twin brother.

From the very beginning, both my dad and Alberto (fictional name) hit it off. He is an absolutely charming person. With the pictures we shared, we could see a lot of physical similarities with him. As we kept talking to him and looking at those pictures, every day we grew more and more convinced that he could be that person we were looking for.

Alberto knew from a very early age that he had been adopted. His adoptive parents had told him everything about his adoption and he had all the documentation related to it. However, when looking closely at that paperwork, many details didn't match from one document to another. This was enough to suspect about this adoption process... But the main details said that Alberto was born in Madrid, the 23rd November 1977.

Finally, Alberto sent his saliva samples to the lab to have his DNA compared to my mum's. And we got the results a few weeks ago... Very low coincidence. Negative.

The disappointment for us has been huge. Likewise for Alberto and his partner. We all wanted the DNA tests to confirm we were relatives. I would have loved Alberto to be my twin brother.

The news have left us sad and downhearted, but we have to carry on with the search. However we feel very fortunate and honoured to have met Alberto and his girlfriend, wonderful people.

 
Al cabo de meses de búsqueda, hace unos meses dimos con un chico que reunía muchas condiciones para ser mi hermano mellizo. Mi padre habló con él en varias ocasiones, viajó hasta su ciudad para conocerle, profundizar en su historia, y así contrastar más datos para confirmar si realmente este chico podía ser mi hermano.

Desde el primer momento, hubo muy, muy buen 'feeling' con él. Una persona absolutamente encantadora. Con las fotos que pudimos ver de él, tanto de niño como de más mayor, nos dio cada vez más la impresión de que existía mucho parecido entre nosotros.

Este muchacho, al que llamaré Alberto para preservar su anonimato, sabía desde muy joven que había sido adoptado. Sus padres adoptivos le habían contado cómo había sido el proceso de adopción y tenían en su poder la documentación que lo demostraba. Sin embargo, al observar con detenimiento todo ese papeleo, muchos datos no concordaban de un documento a otro... Pero los datos principales decían que Alberto había nacido en Madrid, el 23 de noviembre del 1977.

Para confirmar el parentesco, sólo nos quedaba contrastar las pruebas de ADN. Alberto envió su muestra de saliva al laboratorio para comparar su ADN con el de mi madre. Y recibimos la respuesta hace unas semanas... Coincidencia muy baja. Resultado negativo...

La decepción para nosotros ha sido tremenda. Para Alberto y para su pareja, también. Todos deseábamos que las pruebas confirmaran que éramos familia. A mi me habría encantado que Alberto fuera mi hermano.

Anímicamente la noticia nos ha dejado tocados, pero hay que seguir adelante y hay que seguir buscando. No obstante, nos queda la grandísima satisfacción y el honor de haber conocido a Alberto y a su pareja, personas maravillosas y excepcionales.